LOS NOMBRES ESCRITOS AL MARGEN | Marifelita

  ¡¡Saludos Tinteros!! Inaugurando la sección ¡Qué te cuentas! de la nueva temporada de El Tintero de Oro, nuestra compañera Marifelita ha venido para hablarnos de un proyecto que actualmente tiene entre manos. El libro en cuestión se llama «Los nombres escritos al margen», acompañándola en esta aventura un buen puñado de artistas de la tinta. Dinos, Marifelita, ¿qué te cuentas?     PROYECTO: LOS NOMBRES ESCRITOS AL MARGEN   Todo empezó el año pasado, al invitarme una amiga a participar en un reto literario de DIVERSIDAD LITERARIA . No conocía su web y descubrí sus retos literarios de distintos tipos, estilos, extensiones y categorías durante todo el año. Los retos pueden ser tanto de poesía como de relatos y se publica una Antología en papel al finalizar el concurso con los escogidos como más destacados por la editorial. Participé en su concurso «Susurros desde el caldero» con un relato de fantasía y aunque finalmente no quedó incluido en la Antología que publ...

Descubriendo el amor

 


Vine al mundo en un pequeño establo donde mi madre, una pobre costurera de palacio, pudo cobijarse tras sufrir los dolores de parto.

Sus únicos compañeros eran una mula y un buey que conseguían darnos calor en aquella fría noche. Al ir creciendo mis compañeros eran los niños de la calle con ellos jugaba a todas horas. Nunca supe quién era mi padre y jamás le pregunté a ella por él.

Fueron pasando los años y me hice experto en el manejo de la espada ,lo que me permitió entrar a formar parte del gremio de «Los Archeros de la cuchilla» que tenían el privilegio de escoltar al rey con sus armas desenvainadas dentro de palacio, custodiar los aposentos reales y acompaña al monarca en sus viajes a caballo al exterior.

Un día estando en palacio se dirige a mí una joven:

–¿Y vos qué hacéis por aquí ?

–Prestar servicio al Rey, mi joven dama. ¿Y vos quién sois?

La joven se aleja al oír una voz que la reclama.

Aquel cruce de miradas con apenas unas palabras, y un amago de sonrisa en la boca de él hizo despertar en ellos lo que llevaban oculto en sus corazones.

Desconociéndolas consecuencias que aquello podría acarrearles, ella lo buscó por los pasillos de palacio cuando él sumido en su desdicha paseaba en silencio.

–Perdonar señor mi osadía, por dirigirme a vos envuelta en mi tristeza de mujer enamorada

–Decidme bella dama, quien es el que os hace sufrir por amor y si puedo hacer algo por vos para remediar ese sufrimiento.

–Señor, el que tiene mi corazón afligido por culpa de este amor es un hombre apuesto que vive ajeno a mi desdicha.

No sufráis mi bella dama, mi corazón igual que el vuestro sufre por falta de amor y os amaría a vos si con eso aplacaría vuestra congoja, pero se que luego ese amor podría acarrearos la desdicha

–Si me amáis mi señor, me haríais la mujer más feliz de la tierra y por eso no dudéis en aceptar mi cuerpo como prueba de ese amor que os profeso.

–Mi bella dama, amémonos pues, sin pensar en mañana, solo hoy y ahora, unamos para ello nuestras bocas con un beso como inicio de una pasión que nos invade.

De aquel encuentro nació una pasión que le abrasaba los corazones.

Él fue llamado a presencia del rey para acompañarlo en un largo viaje y ella como hereda del reino fue obligada a contraer matrimonio con un hombre al que no amaba.

Pasado el tiempo llegó a oídos de él que su madre había dejado escrito antes de morir que su padre era el rey que en uno de sus tantos escarceos la había poseído a la fuerza.