Mira, hija mía, los hombres somos muy egoístas, y si te dicen alguna vez que hay cosas que pueden hacer los hombres y las mujeres no, di que es mentira, porque no puede haber dos morales para dos sexos.
José
Pardo Bazán
Novelista,
ensayista, conferenciante, crítica literaria... Emilia Pardo Bazán (1851-1921)
ocupa un lugar central en la historia de la literatura española, tanto por la
calidad de su narrativa como por su papel de introductora del naturalismo en España. En un contexto
marcado por la exclusión de las mujeres de los principales espacios académicos
y culturales, ella desarrolló una intensa actividad intelectual, combinando su
extraordinaria capacidad de observación con una honda reflexión moral, algo que
trasciende los márgenes del realismo decimonónico.
CONCURSO DE RELATOS LIII ED. LOS
PAZOS DE ULLOA DE EMILIA PARDO BAZÁN
Insaciable
lectora desde niña, los libros fueron siempre su mejor y más incondicional
compañía. En una época en que el estudio reglado quedaba vedado a las mujeres,
Emilia buscó sus propias fuentes de conocimiento con la complicidad y el
aliento de su padre, D. José Pardo Bazán, hombre instruido de talante liberal,
diputado en Cortes distinguido por su trabajo con el título de conde, que la educó
de un modo nada convencional, proporcionándole cultura, espíritu crítico y
sosteniendo su vocación artística.
En
1868 contrajo matrimonio con José Quiroga con quien tuvo tres hijos y con quien
en los primeros años realizó múltiples viajes por Europa, Francia en especial,
donde conoció las nuevas corrientes literarias y científicas que empezaban a
transformar la cultura europea. Algo que resultaría fundamental en la evolución
de su pensamiento y estilo narrativo.
Gran
admiradora del naturalismo francés, en 1882 comenzó a publicar en la revista La Época una serie de artículos sobre Émile
Zola y la novela experimental. Compilados un año después bajo el título de La cuestión palpitante, la obra la
confirmó como el mayor exponente del naturalismo en España pero causó tal
escándalo su alegato en favor de la literatura francesa (considerada aquí atea
y pornográfica) pese a las críticas y matizaciones que contenían sus artículos,
que su propio marido le pidió que dejara de escribir. Ella se negó, marchó de
viaje a Italia y nunca volvieron a vivir juntos. Su fama de escritora rebelde y
provocadora nace en ese momento.
Lo
que el ensayo defendía era la necesidad de renovar la novela española mediante
una rigurosa observación de la realidad.
Rechazaba sin embargo el determinismo propio del naturalismo más ortodoxo, recalcando
la importancia de la responsabilidad individual y la existencia de la libertad moral, con lo cual adaptaba la
corriente a la tradición cultural y religiosa española. Gran parte de su obra
posterior seguiría luego ese camino.
Constante
también en su trayectoria fue la incansable reivindicación del papel de la
mujer en la vida intelectual y la denuncia de la discriminación que sufría en
todos los ámbitos pero en este en particular. Algo que ni ella misma pudo
sortear pese al reconocimiento que alcanzó. Sus intentos por ingresar en la
Real Academia Española de la Lengua chocaron siempre con los prejuicios de un
tiempo que negaba a las mujeres el acceso a esta institución y la mortificaron
toda la vida.
Si a título de ambición personal no debo insistir en postular para la Academia, en nombre de mi sexo creo que hasta tengo el deber de sostener, en el terreno platónico, y sin intrigas ni complots, la aptitud legal de las mujeres que lo merezcan para sentarse en aquel sillón, mientras haya Academias en el mundo.
Sí
que logró pese a todo convertirse en la primera mujer que ocupó una cátedra de
Literatura en la Universidad Central de Madrid (precedente de la Complutense) y
la primera admitida como socia por el Ateneo de la ciudad.
En
lo personal, es conocida su relación con Benito Pérez Galdós con quien
compartió una intensa amistad primero, relación amorosa luego, de la que da
testimonio una abundante correspondencia (solo se conservan las cartas de ella)
que es también reflejo de la vida cultural española de finales del S. XIX.
Respecto
a Los Pazos de Ulloa (1886), quizá su
obra más conocida, perfecta síntesis
entre naturalismo y realismo adaptado al contexto cultural español, la
autora nos adentra en una Galicia rural marcada por el caciquismo, la
ignorancia y la violencia para retratar la decadencia de una aristocracia y un
orden social tan opresivo como injusto. Marco que condiciona la vida de los
individuos y limita sus aspiraciones.
La
trama de la novela comienza con la llegada de Julián, un joven sacerdote, al
pazo de D. Pedro Moscoso, terrateniente ajeno a la moral, de carácter violento,
que demanda su ayuda para administrar ciertos asuntos de la finca. Julián,
hombre sensible y profundamente religioso, tratará de restaurar el orden
espiritual de la casa pero la brutalidad del ambiente, las dinámicas impuestas,
los intereses de sus habitantes, frenarán continuamente sus intentos.
Lejos
de idealizar el mundo rural, el pazo aparece como un microcosmos social, espejo
de los conflictos económicos, políticos y morales del país. Y la naturaleza
tiene una carga simbólica evidente. Los bosques, el frío, la humedad, el barro
de los caminos, el aislamiento..., todo contribuye a generar una atmósfera
opresiva y cargada de tensión que condiciona el comportamiento de los
personajes. El paisaje así se convierte en elemento activo que impulsa la
acción y refuerza la sensación de decadencia.
Pero
más allá del drama familiar que hace avanzar el argumento, la novela constituye
una profunda denuncia de la estructura social de la España de la Restauración
que deja al descubierto el funcionamiento del caciquismo como sistema de
control político basado en la manipulación electoral y muestra la ausencia de
instituciones capaces de garantizar la justicia y el bienestar colectivo.
Combinando
una narración objetiva con frecuentes incursiones en la psicología de los personajes,
el relato destaca en lo formal por la riqueza del lenguaje y la enorme
precisión de sus descripciones, mientras el fondo aparece marcado por un profundo
pesimismo que es el de la propia autora frente a la degradación moral de
ciertos sectores.
El
contraste entre el mundo urbano y rural es en ese sentido algo muy acusado en
la historia. Julián representa los ideales de orden, educación y espiritualidad
propios de la ciudad, mientras que el pazo aparece dominado por la superstición
y la ley del más fuerte.
También
la condición femenina y su indefensión en un entorno hostil y patriarcal es un
eje básico de la novela articulado a través del personaje de Nucha, la joven elegida
como esposa para Pedro Moscoso, cuyo deterioro físico y psicológico a lo largo
de la trama pone de manifiesto la vulnerabilidad de las mujeres dentro del
matrimonio y las consecuencias del destino de obediencia y sumisión al que
están condenadas.
Sobre todos esos mimbres Pardo Bazán articula una reflexión sobre la decadencia de las instituciones tradicionales, la desigualdad y la permanencia de ciertos actos de barbarie. Una historia de honda dimensión ética y psicológica que se aleja del naturalismo francés al recalcar la libertad moral del individuo, sin dejar de reconocer la enorme influencia del medio social en sus actos.
CONCURSO DE RELATOS
Podéis participar en este homenaje a Los pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán con un
relato donde el medio o el contexto social en que viven los personajes condicione
de algún modo su comportamiento. La extensión no podrá superar las 900
palabras.
Como ya sabéis existen dos modalidades:
·
La modalidad concurso: el plazo es del 1 al 15 de octubre y una vez finalizado
deberéis enviar las correspondientes votaciones de acuerdo con las bases que
aparecen más abajo.
·
La modalidad fuera de
concurso: el plazo es del 16 al 26 de
octubre y solo se trata de compartir vuestro relato con el resto de compañeros
para su disfrute.
Por
supuesto, también podéis participar con vuestras reseñas de la novela,
del autor o de las adaptaciones cinematográficas. Podréis hacerlo a
lo largo de todo el mes de octubre.
BASES DE PARTICIPACIÓN CONCURSO DE RELATOS:
|
Si quieres, puedes acompañar tu relato con esta imagen |
Tema: Un relato donde
el medio o el contexto social en que viven los personajes condicione de algún
modo su comportamiento.
Extensión: Máximo 900 palabras.
Plazo: Del 1 al 15 de octubre de 2026.
Participación: Abierta a todo el mundo. Eso sí, deberéis contar con un blog
donde publicarlo y añadir el enlace en los comentarios de esta entrada.
Votación: Los autores participantes deberán votar siete relatos otorgando siete
puntos al que más os guste; seis, al segundo; y así sucesivamente. Se enviarán
por correo electrónico a eltinterodeoro@hotmail.com del 16 al 26 de
octubre No enviar los votos supondrá la descalificación del relato.
Premios: El 30 de octubre se
celebrará la Gala de Premios anunciando los ganadores. Los tres primeros
relatos recibirán un diploma digital acreditativo del mismo.
RELATOS PARTICIPANTES EN LA
MODALIDAD DE CONCURSO:
1.
RELATOS FUERA DE CONCURSO:
1.
OTRAS PARTICIPACIONES:
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