Microrrelato de mayo, ¿Y TÚ QUÉ LEES?

Suele decirse que nunca llegamos a conocer de verdad a alguien por mucho que vivamos o interactuemos con él. Incluso se suele decir que no nos conocemos ni a nosotros mismos, que está la forma en que nos vemos de una forma subjetiva e interior y la forma en que se nos ve desde fuera. La verdad es que conocer a una persona de una manera completa es muy difícil, y más hoy en día con el rollo de las redes sociales o los convencionalismos a seguir. Sé tú mismo, el resto de los papeles ya está cogido.  Oscar Wilde.  También está el tema que, desde cierto punto de vista, y muchas veces sin darnos cuenta, actuamos en función de la situación, o en función de quien tenemos delante, y más en lugares donde se convive con distintas lenguas. Yo creo que para conocer bien o saber cómo es una persona en realidad es observarla cuando esta piensa que no hay nadie mirándola. Cuando se siente sola. El lenguaje corporal es otro, más natural, no ha de fingir ya sea para bien o para mal, incluso l...

MEGAHISTORIAS EN MICRORRELATOS

—¡Hay hasta dinosaurios!
    —Ja, ja, ja… Así es, Matilda. Esta es una sala de máquinas de creatividad. Y en ella, gracias a todos los que han participado, han visto la luz ¡178 microrrelatos!
    —¡Qué pasada! —Matilda no para de mirar a un lado y otro—. ¡Pero si hay también robots! ¡Y una bomba de tiempo! ¡Y ratones!
    —Sí, hay muchas cosas. Porque a veces necesitamos enfrentarnos a lo desconocido. En ocasiones nos centramos demasiado en nuestros propios intereses e inquietudes y tendemos a escribir siempre sobre lo mismo.
     —La zona de confort.
  —Exacto, una zona cómoda, pero como todo lo que es cómodo, limitada por la frontera del aburrimiento.
    —Si no duele, no mejoras.
    —¿Qué?
    —Es lo que dicen cuando te rompes algo, si no te duele la recuperación es que no te estás curando.
    —Bueno, es un poco traído por los pelos, pero puede ser. 
    —Y si siempre escribes sobre lo mismo, sería como si lo hiciera un robot. Ja, ja, ja… ¡Qué tontería he dicho! Como si los robots supieran escribir.
    —Quizá no estamos demasiado lejos de eso.
    —¡Qué horror!
    —Tampoco es eso, de hecho, podemos utilizar los llamados generadores automáticos de argumentos para poner orden y literatura donde solo hay disparates. Y de hecho lo hicimos.

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    —¡Wow! Me encantaron, ¿y todos fueron creados así?
    —Todos toditos.
    —¿Y de qué iba este en el que aparece una bomba de tiempo?
    —¿Recuerdas que nos dijiste que te encantaban los continuará? Pues en este dejamos 32 continuarás que nos dejaron al borde del abismo.

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    —Pero ¡no me podéis dejar así! ¡Quiero saber cómo siguen!
    —Algunas historias continuaron en el blog de los compañeros que participaron.
    —No me los perderé, aunque me quede ciega de tanto leer, como dice mi padre, ja, ja, ja…
   —¡Ah! La ceguera tampoco es un obstáculo para disfrutar de la literatura con los podcast o los audilbros, y ¿sabes? tampoco necesitamos la vista para contar una historia. Como demostramos con este reto en el que teníamos que escribir un microrrelato narrado en primera persona por un personaje ciego.

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    —La de cosas que podemos percibir simplemente cerrando los ojos.
    —Así es, Matilda.
    —¡Anda! Este reto llamado ¿Y si…? ¿Tiene que ver con lo que decía Stephen King?
    —Más o menos, también con lo que vimos del Multiverso. En este reto propusimos plantearnos qué hubiera pasado si un hecho histórico no se hubiera producido o hubiera tenido un resultado distinto.
    —Vamos, escribisteis ucronías.
    —Unas estupendas ucronías.

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    —Matilda, ¿hay algo que te dé miedo?
    —¿A parte de la señorita Trunchbull? Humm, creo que no.
   —Pues quizá descubras alguno con este reto en el que nos inspirábamos en una fobia para escribir nuestro micro.

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    —¡Cuántas fobias hay! A ver, ahora que lo pienso quizá el único miedo que tengo es que un día no tenga un libro que leer. En mi casa solo hay libros de cocina y de coches. ¡No sé qué haría si no tuviera la biblioteca!
    —Bueno, quizá podamos ofrecerte algún que otro regalo para que eso no suceda.
    —¿En serio?
    —Totalmente, acompáñanos a la librería y luego nos enseñas tu superpoder.

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